sábado, 13 de noviembre de 2010

Cuenta regresiva...10,9,8,7,

  
Parafraseando a Mario Benedetti en su novela que ha dejado huella en mi alma “La Tregua”... creo que si un día pensara en el suicidio seria en domingo!.
En realidad no estoy pensando en el suicidio, por Dios quien podría creerlo! Sólo tal vez es la nostalgia que nos llega cuando vas a cumplir años de vida, ya que el tener en algunos días tres décadas no es cosa fácil... Ver cuando ha crecido mi abdomen, las canas por mayor, el sentirme un poco viejo al ver a mi pequeña sobrina, el comprender que los caminos de Dios son inescrutables. Y ese sentimiento de nostalgia que nos hace sentirnos viejos, pero a la vez, como niños porque nunca dejamos de crecer y de aprender.
Admito que tengo mucho que aprender... seguir aprendiendo a darle gracias al Creador por el llamado que me ha hecho, aprender a esperar el día de mi consagración a Dios, aprender Amar sin tapujos y sin limites. Crecer en estatura y gracia ante de Dios.
Muchas cosas me han angustiado a lo largo de mi vida: que voy a ser de grande, que quiero estudiar, me irá bien en el examen de ingles ¿why me?, quien es la mujer que está destinada para mi... y la que ha movido mi existencia, en algún día de mi pasado y que ahora es mi presente,  Jesús mi Señor quieres que te siga.
¿Qué seria yo sin mi pasado? de aquellos hechos irrelevantes y mas que relevantes que me han hecho lo que ahora soy. Porque, Yo soy yo y mis circunstancias como diría José Ortega y Gasset. Soy la suma de mi pasado, presente y mis circunstancias; y en estas circunstancias han aparecido muchos hechos de vida y personajes.
Como no recordar los consejos de mi abuelo, parte de mi niñez en aquel primer hogar de aquella vieja vecindad, o la maestra de secundaria que me hizo tanto bien en esa poca de cambios, el conocer a mi Señor ha pronta edad, escuchar y ver las señales que casi me gritaban al oído que Dios me Amaba tal y como soy, contemplar por primera vez el mar y descubrir mi finitud y pequeñez ante toda la creación, mi vida en el seminario, cuando comencé a disfrutar de la lectura de un buen libro....
Tantas personas maravillosas que me han sido dadas como Amigos, comenzando con mi buen Dios, y no quiero ser grosero al omitir a alguno, por eso me reservo el habla y la escritura, para no faltar a alguien que se me pudiera olvidar. Aunque si es mi deseo mencionar a los que regularmente frecuento, ya sea por este océano del internet, ó por algún mensaje del celular y por aquellos que he podido verlos con cierta frecuencia: Carmen, Santa Laura, Male, Juanita, Jessy, Rudy, Lety, Kandy, Tania, Dulzho, Nadia, Karina, Bombon, Lois, Jorge, Sidronio, German, Joshua, Juan Carlos, Moya, Asch, Daniel, Chars,  P. Rodolfo, P. Anibal, P. Chuchito,  P. Picon, P. Ruben…. y muchos, muchos más.
Solo puedo agradecer la gran bondad y el amor que Dios me ha dado a lo largo de estos años. Hago mías las palabras del salmista: ¿Cómo pagare al Señor todo el bien que me ha hecho?. Y la respuesta la encuentro en lo que repetidamente decía San Ignacio de Loyola “que todo sea para mayor Gloria de Dios y salvación de nuestras almas”. Concédeme Señor que te glorifique en mis pensamientos, palabras y obras, a lo largo de mi vida.

    
    

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