Es increíble como a aumentado la inseguridad en mi muy apreciada ciudad de Celaya, tal pareciera que estamos viviendo en un D.F. pequeño; donde todo mundo se cuida del otro, no vaya hacer que nos quieran asaltar.
Todo comenzó con la barda de la vergüenza, admito que la colonia donde vivo no es muy segura, que hay algunos rufianes que se dedican a robar y demás, pero no todos somos así. La dichosa barda de piedra inició hace ya algunos años, en toda la calle que divide mi colonia de la de Arboledas. Los vecinos se unieron y no dejaron continuar esta barda de la vergüenza, de la discriminación y de la homofobia.
Pero hace unos meses los vecinos cansados de los robos y de los sustos continuos, decidieron seguir con el proyecto, ya no de bardas, sino de rejas de acero. Han cerrado calles que limitan con mi colonia, han cerrado acceso al transeúnte y a los vehículos. Y las autoridades no dicen, ni hacen nada. Se limitan a callar y a darles la razón a unos cuantos que se han dejado envolver por la histeria y el temor que crea la inseguridad.
La solución no van hacer las bardas y las rejas, los candados, las doble o triple chapa que pongamos en nuestros domicilios. Ó tener seguridad privada, patrullajes por doquier y retenes al por mayor....
La solución esta en nuestras popias casas, es ahí donde se debe de formar a los hijos en los valores humanos; es ahí donde se aprende a respetar al otro por el hecho de ser otro. Mucho se hablo el año pasado de los valores humanos en las escuelas, secundarias y preparatorias de nuestro país; pero de que sirve hablar de valores en las aulas, cuando en el seno de las familias no se viven dichos valores.
Con eso de que los políticos han querido hacer un país laicista que no tenga nada que ver con Dios, han dejado a los valores que tanto se pregonan a grandes voces sin sustento, sin valor. Si a Dios los sacamos de las aulas, de los hogares y de todos nuestros ambientes, es necesario que se vayan haciendo bardas más altas y más seguras, porque no va a cambiar la inseguridad en nuestro país.
No hay comentarios:
Publicar un comentario